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Ok. Debo confesar que finalmente, después de muchas charlas una amiga muy querida, me convenció a buscar el amor…en un click.

“Entra a un sitio de buscar parejas a través de la Internet. Es una buena manera de conocer personas que realmente quieren algo serio” me dijo en varias ocasiones mientras yo pensaba “¿Serio? ¿Escribirte con alguien a quien nunca has visto? Seguramente sólo quieren cama”.

Total que tras casi dos años de divorcio y ver que simplemente las opciones de conocer personas con mis mismos intereses se cerraban, decidí entrar a una de esas famosas páginas para el llamado “On Line Dating“.

Al principio me dio mucho temor poner mis fotografías y gustos personales. Luego, cuando vino la parte de describir mi personalidad e historia de vida la cosa se puso mejor. Pero cuando tuve que detallar que era lo que buscaba en mi nueva pareja odate la cosa se puso un poquito peliaguda.

Prácticamente pude describir al hombre perfecto. Solicitar la estatura deseada, su raza, si quería que solo hablara español, si lo prefería viudo o divorciado, con hijos o sin ellos y hasta pude especificar el salario ideal que debería ganar mi nuevo prospecto.

Poco a poco, una serie de fotografías de varios caballeros fueron apareciendo en mi pantalla. Los había altos, bajos, guapos…en fin, una cantidad inagotable para escoger.

¿Tantos hombres están sin pareja? Me pregunté en varias ocasiones y resulta que para mi sorpresa sí. Al igual que muchas mujeres, los caballeros simplemente no tienen el tiempo ni la forma para escoger una buena pareja. Ellos, como nosotras, tampoco están deseosos de correr a un bar a ver si “ligan”. La mayoría han sufrido desengaños amorosos, están divorciados, o los años se les vinieron encima sin poder tener una pareja y sin formar una familia.

Empecé a recibir uno que otro mensaje para invitarme a “chatear” y la experiencia ha resultado sumamente divertida y de un gran aprendizaje sobre el modo de pensar del género masculino. Tal vez, en el medio anonimato que permite una red social amorosa, uno se siente verdaderamente libre de expresar sus sentimientos, temores, alegrías y fracasos.

Con gran sorpresa he visto como varios señores me cuentan que les han puesto los cuernos, que perdieron sus trabajos, que han sufrido mucho por su divorcio, que quieren realmente encontrar el amor.

Otro se animó a pedirme consejo para recuperar a una novia que lo tiene vuelto loco y al que aparentemente ayudé pues me mandó una nota muy simpática diciéndome que yo era la verdadera “doctora amor” porque había vuelto con su querer.

También me vi entonces animada a contarle a uno de ellos algunos de mis más grandes fracasos y en medio del “chateo” me vi de pronto llorando porque ese personaje al que nunca he viso dio en el clavo en algo que me duele mucho.

En fin, la experiencia ha sido de catarsis y motivacional. De pronto, me empezaron a llegar poemas románticos y canciones de amor. Con algunos he tenido discusiones filosóficas que me han dejado perpleja y con otra forma de pensar.

Recetas para el catarro, lugares donde adquirir un mejor triturador y hasta consejos para obtener buenas historias han llegado día a día a mi “buzón online”.

Total que la experiencia ha sido positiva. Y sí, he tenido varias citas; de las cuales hablaré en otro blog. No se…tal vez el amor…sí puede conseguirse…con solo apretar un botón.

Este artículo fue publicado en Huffington el 26 de enero del 2014

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