Seguramente lo que voy a escribir va a molestar a algunos, pero, honestamente lo siento. Desde hace días quiero hablar del tema y no había podido hasta que leí en el muro de un amigo como algunos querían defender LO INDEFENDIBLE.

La hipocresía política es una cosa muy canija. Si nos rasgamos las vestiduras con Trump y el juez ¿Por qué ahora se quiere disculpar esta conducta mafiosa?

El gobernador Cuomo, de Nueva York lleva días en “candela” por las acusaciones de acoso sexual que hay en su contra.

Además, según la exclusiva del Washington Post, el “gober precioso” newyorkino tenía un ambiente laboral inapropiado con comentarios a sus subalternos como “les faltan huevos” o “pussies” las mismas linduras trumpianas.

¡QUÉ FUERTEEEEEE!

Más de 20 personas lo han descrito como un acosador. El periódico llamó a 150 ex empleados del gobernador, la mayoría no respondió y los que lo hicieron pidieron estar en el anonimato por miedo a su fama de destruir carreras.

Durante gran parte de mi vida laboral me he dedicado a reportar historias de maltrato físico, verbal, emocional, económico y demás contra mis congéneres.

Miles hemos reportado a los abusadores solo para escuchar excusas estupidas como “estaba bromeando” “no me gustas como mujer” “exageran”. ¿Por qué tenemos que calarnos ese tipo de comentarios o instigamientos?

Yo les creo a ellas. Igual que les creí a quienes acusaban a Trump y al juez Kavanaugh. Y les creo porque no conozco a una sola mujer que no haya vivido ese tipo de cuestiones. NI UNA.

No se trata de estar fea, bonita, flaca o gorda. Se trata de PODER DESMEDIDO y sentir que eres TODOPODEROSO. Por eso se atreven. Y se van a a seguir atreviendo.

¿Pueden intereses políticos enlodar a servidores públicos decentes? Supongo que si, pero cuando las denunciantes son varias y hay otro tipo de quejas y chismorreos las cosas se ven más claras.

Me da lo mismo si se es demócrata, republicano, socialista o comunista.

NO AL ACOSO SEXUAL. Es así de simple.

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