Tiempo de hablar...cosas de grandes

Tiempo de hablar…cosas de grandes

Durante exactamente todo un año, no pasó un día sin que yo pensara en la vuelta de mi niño a casa. Mi hijo “pródigo” estaba viviendo con su padre luego de que me vi obligada a tomar la decisión más difícil de mi vida: enviarlo a casa de su papá a una ciudad lejana a la mía durante todo un ciclo escolar. La distancia es mucha por lo que me vería limitada a verle…en solo dos ocasiones. En 12 meses, lo vi unas cuantas horas.

Mi hijo había demostrado serios problemas de conducta y reclamaba la presencia de su padre. No estaba aprendiendo, siempre andaba de mal humor y se quejaba de que yo no tenía a ningún varón cercano que le llevara al cine y a hacer cosas de “boys”. Yo estaba desesperada, cansada y francamente frustrada al no poder sustituir la presencia de su padre. Soy de las que cree que absolutamente nadie, ni la madre más abnegada puede jugar los dos roles. Creo que simplemente nadie puede ser mamá y papá.

Cierto, a muchas no les queda otra opción y como pueden se parten en 7 para cumplir, o intentar cumplir las acciones que deberían ser compartidas por dos. El caso es que a mí, la situación me trajo complicaciones laborales, de salud y mi casa se estaba convirtiendo en un verdadero caos.

Aunque su padre me ofrecía la ayuda y pedía llevárselo a vivir con él yo me rehusaba pensando en que ningún niño debe estar lejos de su mamá. Me aterraba que Diego, con solo 8 años, asumiera que lo estaba sacando de mi casa y de mi vida solo porque se portaba mal. Siempre estuve rodeada de madres excepcionales que habían sacado adelante solas a sus hijos…¿Yo iba a ser la excepción?

Pero la realidad es que él estaba sufriendo mucho. “Odio la escuela” me repetía constantemente cuando le reclamaba el porqué se portaba mal o porque no hacía las tareas.

Como todas las grandes decisiones en mi vida, no lo consulté con nadie. Absolutamente nadie. Una tarde, luego de otro recital de quejas escolares llamé a mi ex pareja y le dije que aceptaba su propuesta. Luego, ya con la firme convicción de que estaba haciendo lo mejor para mi hijo en mi circunstancia, llamé a una amiga sicóloga para que me ayudara a manejar la culpa y a facilitarle a Diego la transición a su nueva casa. Iba a vivir con la nueva esposa de su papá quien además tiene una hijita casi de su edad. Cambiaría de escuela, amigos y ambiente.

Niño al fin, estaba feliz. “¡Voy a vivir con mi papá!” clamaba feliz mientras a mi se me encogía el corazón. Pasé muchas, muchas, muchas noches sin dormir antes y después de su partida. Pero decidí que si ya había dado ese gran paso, pues iba a tomar ventajas y verle el lado positivo.

Sin temor a equivocarme, mi hija Angela estaba siendo rezagada por mi exceso de atención al problema de su hermano. Al irse el, mi niña y yo entramos en una comunión extraordinaria. Aunque somos muy distintas nos respetamos muchísimo y en ese año, dediqué mi atención a experimentar su crecimiento. Se estaba convirtiendo en una adolescente y me lo estaba perdiendo centrada en Diego.

Por su parte, Diego pasó de todo en su estancia en otra ciudad, pero creo que eso lo hizo más fuerte y tolerante. Aprendió finalmente a leer y convivió en exclusiva con su papá, sin tener que compartirlo con su hermana. Su nueva familia le abrió las puertas de su casa y de su corazón y ahora sabe que cuenta con ellos.

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Desde hace poco más de un mes ha vuelto a vivir en mi casa. Nos estamos readaptando todos a la convivencia diaria. Por supuesto mis hijos han vuelto a discutir y yo he metido unos cuantos regaños, los retos siguen, la labor es titánica.

Pero me siento esperanzada. Mi hijo está ahora encaminado con profesionales que le ayudan con herramientas para sus problemas de conducta y finalmente, comiéndonos un helado me soltó la pregunta que esperé llegara mucho después. “¿Porqué te divorciaste de mi papá?…dime la verdadera razón”. En todo este tiempo, mi hijo solo reclamaba la ausencia de su papá, o me decía que porqué no podíamos volver a vivir todos juntos, pero nunca me había hecho la pregunta específica.

Y entonces me tocó explicarle casi entre lágrimas lo mucho que me dolía no haber salvado mi matrimonio y a la vez, lo feliz que estaba ante mi nueva vida. Le hablé de cómo me enamoré de su papá y de cómo nos fuimos alejando. Le dije que finalmente la vida nos pone pruebas grandes, como en la escuela, algunas las pasamos con 10 y otras pues de “panzazo” como decimos en México.

“Bueno….creo que tú y yo hemos pasado una prueba con 10…¿no crees mamá?” Me respondió bien sonriente mientras me metía una cuchara con helado a la boca.

Y si, no podía habernos ido mejor.

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Showing 8 comments
  • Wanda Gomez
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    Me encanta,gracias por eso,este año me tocará dejar mi hijo Dilmer con sus abuelos todo el año de igual manera ya que el año pasado fue un año muy duro para el en la escuela,siempre la culpa de tenerlo que dejar me acusa pero también se que es por su propio bien y si amiga es muy y y dificil,gracias por tus consejos,DIOS los Bendiga!

    • Diana Montano
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      Gracias querida! Suerte con Dilmer!

  • Marita
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    Me encantó!!! Y te felicito😘

    • Diana Montano
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      Gracias Marita!

  • Miriam Buitrago Goelkel
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    Preciosa historia de vida.
    Aunque en el momento en q se toma una difícil desicion como la q tuviste q afrontar en la q prima nuestro amor de madre, el verdadero amor incondicional, sabemos q es lo mejor para ellos. Renunciamos nosotras por el bienestar de ellos. Y el tiempo siempre nos da la respuesta.
    Felicidades querida Diani. Dios te bendice cada día. Eres un excelente hija, una súper mama, la mejor hermana y los q contamos con la bendición de ser tus amigos, realmente es un privilegio.
    En ti veo reflejada una etapa de mi vida…..te quiero mucho….

    • Diana Montano
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      Gracias amiga querida!

      • Magali
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        No soy tu amiga , pero me cautivó tu historia ..y más que todo la distancia que hubo entre tu hijo…yo no veo la mía hace 18 años y se lo que se siente…pregunte por ti en el canal y me dijeron que ya no trabajaba ahí por decisiones personales tuyas. Ya me estaba encariñando contigo. Después que empezaste a trabajar con riqui..suerte y bendiciones para ti y familia…

        • Diana Montano
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          Muchas gracias Magaly. Efectivamente me fui del canal. Así son las cosas todo empieza y termina. Gracias por seguirme y suerte para usted también.

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