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Siempre he creído que no hay como una mujer…para destruir a otra. Pareciera que estamos en constante competencia entre nosotras mismas y buscamos, tal vez de forma inconsciente desacreditarnos

En estos días, con todo este asunto de El Chapo, Sean Penn y Kate del Castillo he escuchado toda clase de comentarios espantosos contra ella. Nadie habla de la calidad moral del narcotraficante y ya todos se olvidaron de Sean Penn, pero en la redes sociales, los foros de Internet y las conversaciones entre amigos se ha hecho leña de la actriz.

Curiosamente son las mujeres las que más la atacan. Al menos esa es mi apreciación luego de varios días leyendo sobre el tema. Critican que se haya hecho “amiga” de semejante criminal y que lo haya visitado hasta su guarida. Se le juzga porque no lo denunció a las autoridades y porque decidió que fuera un actor americano muy famoso el que hiciera una dizque entrevista al hombre más buscado por las autoridades mexicanas en lugar de su hermana Verónica del Castillo quien si es una periodista.

El otro día, una compañera mía se atrevió a decir que veía muy mal que ella le hubiera dado entrada a El Chapo con frases como “me mueve mucho que me protejas”. ¡Por favor! Si lo que buscaba era hacer la película del hombre pues, tenía que convencerlo para poder negociar con el. Y hablo de negociar los términos de un guión cinematográfico, creo que en Hollywood sobra gente para financiar un rodaje de este nivel. Lo único que ella hizo fue utilizar sus armas de seducción para poder conocerlo. O sea lo que hacemos todas cuando necesitamos algo de algún caballero…solo que a ella ¡si le funcionó!

Y este caso es solo un ejemplo de la poca solidaridad que mostramos las mujeres con nuestro género. Cubriendo tantos episodios de violencia doméstica he sentido lo mismo. La poca comprensión entre nosotras y la pronta respuesta a una situación determinada con una crítica de por medio.

¿Será esa poca solidaridad parte de una herencia machista? No lo sé, pero que poco a poco abramos la mente a otros pensamientos y el corazón a otra mujer que simplemente no actúa como creemos que es correcto.

¡Vamos mujeres…ya lo dijo la canción…fuerte, sexo débil!

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Comments
  • Rubeca
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    En primer lugar, quiero felicitar a Diana Montano por tomar la decision de ser una voz para las mujeres. Y para las mujeres latinas. Y para las mexicanas. Y para las mujeres que han alcanzado su independencia. Probablemente muchos conocen a Diana por su maravilloso trabajo como periodista. Yo la conozco como mujer, como trabajadora, como madre. Pero también, como pensadora, como amiga, como comunicadora.
    Aquellas que hemos tenido la suerte de vivir en la Republica Mexicana, sabemos que nacer mujer te ubica en una categoría distante. Nacer en un pueblo de Veracruz, te obliga a ser zalamera y guapachosa. Diana es ambas; pero también es inteligente, brava, tiene la perspicacia del emigrante que quiere salir adelante; Diana se ha obligado a entender el sistema americano sin perder su belleza mexicana, sus alegorías idiomáticas, el albureo…
    Diana, celebro todo lo que has hecho y continuas haciendo por todas nosotras. Y que esta nueva empresa sea lo que se que quieres que sea, una plataforma de expresión y una fuente de ayuda para las que no entienden y no conocen la realidad de que merecen ser amadas en su totalidad. Mi padre una vez me dijo “el regalo, eres tu”. Tenia razón.

    • Diana Montano
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      Querida Rubeca, gracias por tus hermosas palabras y tu apoyo incondicional como jefa y como amiga. Eres una gran mujer de las que hay que sentir orgullo por pertenecer a este género. Gracias!

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