¡Bienvenida al club! Me saludaron alegremente decenas de mis congéneres en un grupo privado de Facebook. “Mujeres exitosas…encuentran exitosamente el amor”.

Si, suena medio cursi el nombre, especialmente en español. Habría que definir quién es una mujer exitosa y quien no. Pero bueno, ahí estaba yo leyendo los mensajes de bienvenida. La parte interesante de este cuento no es esa, sino la finalidad del grupo.

“Compartir nuestras experiencias en el complicado mundo de las citas a ciegas, los “dates” y las relaciones amorosas o seudo románticas”.

Empecé entonces a leer historias de todo tipo. Cuentos con final feliz y verdaderas pesadillas. 

“Habíamos hablado varías veces por teléfono, nos escribimos en varias ocasiones y finalmente un mes después de empezar a platicar me invitó a salir. La pasamos muy bien hasta que de pronto me dijo que iba al baño. Al cabo de media hora me pregunté ¿a que baño iría? En eso, la mesera que nos atendía llegó a recoger la mesa y me dio la cuenta. ‘El señor que la acompañaba se fue hace rato, pagó lo que él consumió, me debe 50 dólares’. ¿Que hice mal?”

De inmediato todas las honorables miembros del club dieron su versión de los hechos. Las más ingenuas alegaban “miedo” del mentado caballero. Las aguerridas lo insultaron y la apremiaban a olvidar el incidente.

Yo quise meter mi cuchara pero luego me tachan de odiosa. Preferí leer otro post.

“Estábamos en su casa y en cuando se metió a bañar me puse a revisarle los cajones. Encontré decenas de condones y productos íntimos. También encontré una cajita con un collar y unos aretes que tenían el precio $15.99 dólares. No dije nada. Semanas después en mi cumpleaños me dio una bolsita de regalo. Adentro estaba el collar y los aretes que vi en su casa. Presiento que eran para otra mujer. ¿Que hago? ¿Lo confronto?”

Yo me sentí aliviada. Aunque he tenido algunas decepciones en las famosas citas a ciegas, los señores me han tratado bien. Han pagado la cuenta y no se me han escapado sin despedirse.

Buscar las razones a tan insólitos comportamientos llevaría meses de estudio clínico. Lo ideal supongo, es olvidarse del asunto rápidamente y a otra cosa mariposa. 

“Si, yo se, pero es que creo que me enamoré de él. Si ya se, solo lo vi 3 veces en 4 semanas”. Estas respuestas también merecen análisis siquiátrico.

Lo mejor de todo es el club. Ver lo que opinan mis congéneres respecto a las relaciones amorosas me ha dado una perspectiva diferente de este confirmando lo que mi abuela siempre me dijo:

“No confundas el amor…con las ganas de ir al baño”.

¿Y ustedes tienen experiencias del tercer tipo que se puedan contar por aquí? ¡me encantaría leerlas!

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