Durante mucho tiempo me sentí invencible y “dura de roer”. Con entusiasmo y orgullo “luché” por todo lo que necesitaba, quería o debía proteger, hasta que me cansé. Así de simple. Exhausta 😴 y con la “armadura” rota decidí dejar de decretarme una mujer “guerrera”.

Al fin y al cabo, odio las guerras y las peleas.

Ahora quiero vivir y vibrar en una energía diferente, empoderada por todas mis experiencias.

El universo es muy sabio, si decretamos ser GUERRERAS entonces más y más luchas, más y más guerras llegarán.

Pelear por tener una pareja, luchar por conseguir un mejor empleo, batallar para salir de una enfermedad, sigamos hablando de luchas y tendremos más experiencias que nos dejaran con alas, alma y corazón herido.

La mujer “guerrera” carga una lápida pesada. Dolor en la espalda, dolor de cabeza, dolor de vientre, dolor y más dolor.

Ya no me llamo, ni dejo que me llamen “valiente”, “luchona”, “guerrera”. Yo sé que lo soy. No necesito de afirmaciones.

Voy a transmutar de la guerra a la paz.

¿Verdad que es más bonito?…

Con cariño a mis congéneres…

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Showing 2 comments
  • Rebe Antonio Ordaz
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    Un muy bonito comentario Diana. Comparto los mismos pensamientos, ya no guerreras , sino Mujer simplemente. Y dedicarnos a vivir cada dia. Paz y Bien ! Saludos de Mexico.

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