LA CAJITA DE LOS BESOS 😘

Esta lluviosa mañana mis ojos se toparon con una pequeña caja de madera labrada. La acompaña una llave 🔑 y se encuentra flamantemente ubicada en un lugar especial en la sala de mi casa. Ahora leerán por qué.

Mi ex esposo, quien era sumamente romántico y detallista me la regaló hace muchísimos años antes de irse a una misión militar. Emocionada la tomé entre mis manos.

“Adentro tiene 5 millones de besos. Ábrela y toma los que necesites mientras yo no esté aquí. A mi regreso vuelvo a rellenarte la caja”.

No recuerdo cuantas veces la abrí llorando por su ausencia. Increíblemente me confortaba pensar que en ella estaba encerrado el amor del que fue mi marido y la esperanza de que volviera pronto y con bien.

Curiosamente amigos y familiares me han regalado otras cajas. Ninguno sabe la historia de mi cajita de besos pero por algún motivo siento también que su amor y amistad se encierra en ellas. Adoro recibirlas y cada una se coloca en lugares especiales de mi casa. La mentada cajita me inspiró esta mañana a escribir un pequeño poema.

CAJITA DE BESOS

En esta caja pequeña,
Te dejo mi corazón,
Para que nunca te falte,
Un tierno beso mi amor.

Una caja de madera,
Será un recuerdo perenne,
Del amor que nos tuvimos,
De aquel que nunca fallece.

Los besos que aquí te dejo,
Son para que siempre pienses,
Que la distancia no existe,
Entre aquellos que se quieren.

Y si un día ya no me tienes,
Por las cosas de la vida,
Toma un beso 💋 de hace años,
De vez en cuando a escondidas…

Diana Montaño (Sep 12, 2020).

Para que nunca les falten cajas y besos en sus memorias…

NO SUPLICARÁS

Soy de las que cree firmemente en la maravillosa ley de “el que te quiere, te busca”. Mendigar amor, amistad, respeto y compañía nunca ha ido conmigo. Por eso, siempre me cuesta trabajo entender “relaciones” aberrantes en las que solo uno se “entrega”. Vamos a ver, si tú sabes que una persona está jugando contigo pues hay una de dos: o juegas tú también o te alejas. Si el juego se pone “rico” bueno, pues adelante…pero si ni para “jugar” sirve…¿Qué carajos haces ahí?….

Ayer, estaba en un lugar y vi una escena que me revolvió el estómago.

Una mujer se desbarataba en arrumacos con un señor que ponía cara de Dios griego. Solo la ponía, su cara no se parecía a la de ningún galán que habita en el Olimpo.

La mujer, de unos 50 años le hacía carantoña y media como si fuera una quinceañera y el tipo serio, serio. El se dio cuenta que yo los estaba mirando y parece que a propósito se puso más idiota de lo normal. Le hacía “fuchi” a la mujer con la intención de que todo el que pudiera viera sus desprecios hacia la otra que estaba haciendo un papelón.

Finalmente ella le dijo “Papi ¿Por qué eres así conmigo?”…

Yo quería gritarle ¡Por estupidaaaaaaaaaaa!” ¡Por eso! ¡Porque es obvio que no te soporta! ¡Déjalo ahí en la calle a este ridículo!

El tipo mejor caminó hacia otro lado y la mujer fue detrás de él toda angustiada.

Por favor gente, un poquito de seriedad con nosotros mismos. Todos nos damos cuenta perfectamente cuando nos dan con un bate y nos mandan al demonio.

¿Crees que no te quieren? ¡Estás en lo cierto chaparrón!

¿Crees que te están usando? Entonces es porque ¡Si te están utilizando!….si no eres capaz de hacer lo mismo y disfrutar del “cuando se puede y quiere” entonces ahueca el ala y deja de arrastrarte por “amor”…..

¡DESPIERTA FIERAAAAAAA!!!!! Engéndrate en pantera y rugeeeeeeeeee….ponte en plan PERRO 🐶, no hay nada más sexy que aquel que sabe lo que vale….

Dejemos de deshojar una pinche margarita….

dignidad #amorpropio #tómala

MEA CULPA


No creo que exista un sentimiento más desgastante que la culpa. En mi opinión es peor que el arrepentimiento, la soledad o la decepción. Curiosamente creo que somos las mujeres quienes vivimos sintiéndonos culpables constantemente.

Siempre que platico con mis amigas les escucho de una u otra forma abordar el tema de la culpabilidad. “No soy lo suficiente buena hija”, “He fallado como madre”, “Soy una mala amante”, “Si le hubiera dado todo en la cama quizá seguiría conmigo”, “No me dan el ascenso porque no tengo los senos grandes”, etc, etc, etc.

Yo misma me he sentido así. No sé si se nos exige demasiado o somos nosotras las que nos exigimos de más.

Me refiero en particular al género femenino porque en mi experiencia, los caballeros experimentan el sentimiento de otra forma. Para muchos, cumplir con la pensión alimenticia los pone casi casi al nivel de santo, aunque no hablen con sus hijos, los visiten o los atiendan. Si se sienten malos padres no lo manifiestan, porque además….¿a que le podemos llamar ‘mal padre’? Total, cada quien da lo que tiene, puede o quiere.

El caso es que si nos obligamos al ejercicio de la “no culpabilidad” nos costaría muchísimo trabajo pero quizá debamos intentarlo y sobre todo, practicarlo diariamente.

Todas la mañanas me levanto pensando en dar lo mejor de mi. Ser la mejor amiga que puedo ser, la mejor madre dentro de mis posibilidades, la mejor empleada según mis circunstancias. Intento borrar los fantasmas del pasado que me gritan “pudiste hacerlo mejor ¡te equivocaste otra vez!”.

Solo por hoy, quizá por unas horas, tratemos de sentirnos…bien. Libres de “lo que no pudo ser” sintiéndonos soberanas y magníficas. Lo somos, de verdad que si.

SOY…TU PRIMERA VEZ

Las notas de la canción de José José empezaron a sonar y puse atención a la letra. Los recuerdos irrumpieron mi pensamiento. Estaba enamoradísima y el corazón me rebosaba de júbilo.

Supongo que para cada quien, la primera experiencia sexual se convierte en una verdadera leyenda dentro del libro de su vida. Unos la adornan más o menos. Desde paraísos escondidos, hasta cielos estrellados. Los más valientes se atreven a decir que quizá esa primera ocasión fue un verdadero desastre y entre risas también la recuerdan. No cabe duda, esa primera entrega física permanece eterna en la memoria, aunque se tengan varias, primeras veces. Así como lo leen.

Y es que no es lo mismo desnudar el cuerpo que entregar el corazón. Vamos a ser honestos, con el paso del tiempo, esa “caricia divina” se vuelve monótona y desabrida si no se le pone enjundia al alma. Los más afortunados logramos que esa sensación maravillosa se repita constantemente a través de los años si permanecemos enamorados, pero, cuando el amor se va, todo se acaba.

Ciertamente, se pueden tener buenas sesiones de sexo puro sin tener involucrado un sentimiento. Hombres y mujeres al parejo se han dejado llevar por la pasión del momento y se han sentido bien…por un buen rato. Eso de que la mujer se acuesta con alguien solo si hay “algo” de por medio es un cuento chino y machista. Ese «algo» podría ser una simple calentura fugaz o que se te pasaron las copas. Igualito a los señores.

Hemos sobrevalorado todo, incluyendo el amor, las relaciones íntimas y una buena cama. “Sigo con el porque me vuelve loca”, “El sexo con ella era divino”, “Créeme, solo por eso no lo dejo”. Pues no, que no lo creo. ¿Saben cuanta gente podría ser compatible con uno entre las sábanas? Digamos que medio planeta…y me quedo corta.

Démosle a todo su valor exacto. Entreguemos si se quiere, cuerpo, alma o corazón. Yo espero, seguir disfrutando eternamente, de esa “primera vez”….

José José ¡chulada de canción!

#tuprimeravez #JoséJosé #románticos

UN HOMBRE ¡QUE ME REPRESENTE!

La primera vez que escuché el término fue en casa de una amiga venezolana.

“Tú lo que necesitas es un hombre que te represente, no…esa cosa”.

Aunque medio entendí el significado de la acción de “representar” quise indagar más.

“Bueno, se trata de un tipo a tu altura. Que sea digno de ser tu pareja, que esté a tu nivel” dijo otra amigocha caraqueña.

El caso y el cuento es que he vuelto a escuchar el término, esta vez ¡en la boca de un señor! (Colombiano pero criado en Venezuela)

“Pues aunque lo dudes, yo no llevo a cualquier mujer a mi casa” la quijada se me cayó al piso.

“Cuando lo hago es porque ya encontré a una mujer…que me represente”.

Yo pelé los ojos.

“Sí, si, una mujer a mi altura” (o sea baja, porque el es chaparrito 🤣🤣🤣🤣).

“Una que, me haga sentir orgulloso”.

Entonces hice memoria de una fiesta en la que aparecí con el galán de moda de mi escuela secundaria. Era chulísimo. Todas me voltearon a ver. No niego que hice hasta lo imposible para que vieran como me divertía con el muchacho. Me REPRESENTABA divino. Fui el chisme de la noche, la envidia de muchas y la sorpresa de otros más.

Ese recuerdo de mi adolescencia y la conversación con el señor me llevó a la meditación.

¿En verdad necesitamos sentirnos bien ‘representados’ por la pareja que tenemos al lado? ¿No deberíamos ser nosotros mismos capaces de representarnos en cualquier lugar o situación? ¿Por que dejarle a otro la responsabilidad de hacernos sentir que valemos? O capaz que no he entendido bien.

Nada, que llevo toda mi vida siendo mi representante y mi mejor agente.

Si de galanes se trata…la mayoría son impresentables…(pecadillos sin importancia alguna que deben permanecer en el anonimato 🙃🙃🙃🙃)…

Mis letras, para todos los que aún no consiguen esa representación….

A mis venezolanas hermosas y a todas y todos mis amigos les pido que sigan definiendo el término…

PD: Foto tomada por mi representante argentino 🇦🇷

EL FANTASMA DE LA INFIDELIDAD

Recuerdo perfectamente la primera vez que vi llorar a mi madre. Yo tenía casi 7 años y mi hermana estaba a punto de cumplir el primero. Mis abuelas rondaban la casa , gente iba y venía.

«Y ahora que se fue con otra mujer ¿Qué vas a hacer con tus hijitas? ¡Pobrecitas! Las abandonaron” nunca olvidé la frase misericordiosa de una pariente.

Mi madre se dedicaba al hogar por lo que el nuevo romance de mi padre nos sumió en un problema muy, muy grande. Mis abuelos maternos entraron al quite y durante varios meses pagaron la renta, la comida y todas nuestras necesidades. Mi amadísima Yoyis se vio literalmente obligada a trabajar como secretaria, pero nos la vimos negras.

Las palabras «amante», «quita maridos», «sucia», «zorra», «perra», «otra», «aquella», «piruja» y demás adjetivos pasaron a formar parte de mi vida diaria. Cada palabra venía acompañada de un nombre de mujer.

Resultaba que mi madre era una más a la que el marido le había puesto los cuernos. En mi familia machista dos cosas iban de la mano: Los señores eran infieles y las mujeres perdonaban. No hacerlo te ponía en el papel de la «estúpida» que se dejaba «quitar» lo que era «suyo».

Mi madre no fue la excepción y mi papá volvió a la casa. Sin embargo, la «otra» se vino a vivir con él. O sea, el fantasma de esa señora siempre estuvo presente entre mis padres.

Mi madre y yo jamás pudimos perdonarle la «afrenta». Ella sufrió muchísimo por su culpa y durante años deseé que a la “mujerzuela” se la comieran las ratas.

Juré entonces que a mi no me iban a volver a «abandonar», que nadie volvería a tenernos lástima y que bajo ninguna circunstancia perdonaría un desliz. Por eso, soy INCAPAZ de dejar mi autonomía económica y emocional en manos de un “señor”. Me basto y me sobro para mantenerme y me enorgullece pensar que lo que como lo compro EXCLUSIVAMENTE con el fruto de mi esfuerzo.

A esa primera infidelidad siguieron varias. Descaradamente vi a mi progenitor de la mano con la «otra». Otras.

Hace poco, con mis amigas hablábamos del tema. Curiosamente las que estaban dispuestas a perdonar la cornamenta eran aquellas cuyos padres nunca fueron infieles (o por lo menos no se supo).

Pero, a las que habíamos vivido con el asunto de la infidelidad en casa, simplemente se nos hacía inaceptable.

«Todos somos humanos y cometemos errores. Merecen una segunda oportunidad» dijo una de ellas.

«¡Claro que sí! que tenga la oportunidad…con otra…Largoooooooo de mi vida!”

«Bueno, ponle el cuerno tú también. No hay mejor venganza que esa» alegó una de ellas.

Pero resulta que no me creo capaz de engañar a nadie. Me encanta exhibirme con mis galanes (bueno, los que se pueden presentar) y no sirvo para hacerle al loco.

En conclusión, me declaro INCOMPETENTE en eso del perdón de los infieles. Soy una pisciana a la máxima potencia que no necesita perdonar 70 veces 7 al que la ofende. Como una tiene y que se large, para siempre y rapidito. Rompo fotos y recuerdos. Al olvido y a los leones por desleales.

LAS DAMAS, SÍ QUE TENEMOS MEMORIA…

-«Perdona Diana pero, los caballeros, no tenemos memoria» me dijo mi amigo con cara de galán frustrado.

-«¡No inventes!, ¡cuentámelo todo por favor!» le supliqué muriendo por saber el chisme, la novia lo había cortado y se suponía que él estaba destruído.

El tipo no se inmutó. Me miró tristeando y como los mariachis…calló, dejando la respuesta a mi imaginación.

-“Te botaron por inútil” pensé mientras le pasaba el brazo por la espalda y lo miraba con cara de pena. Si usted no cuenta las cosas, uno se hace la película.

¡Qué caballerosos resultaron los señores! y es que las féminas, vaya que tenemos memoria. Mucha, perfecta, continua.

Sólo basta un disgusto con el galán de turno para correr con las amigas. Y en eso, sí que somos solidarias las mujeres.

«Ay mi’jita, te lo dije, es un imbecil»…
«Yo sabía que era un nacoooooo»…
«Un idiota»…
«¡Pero por favor Diana María! si vive pegado a las faldas de su mamá»….(eso me lo dijo en un momento…mi mamá).

Y entonces nos damos cuerda entre nosotras.

«Carajo. Era un mal amante el muy infeliz. Lo que pasa es que la calle está canija y pues..más vale pájaro en mano, que ver un ciento volar».

Llegan corriendo las risas.

«Bueno mi’jita, usted sacúdase y a lo que sigue»…
«Tengo dos prospectos para presentarte, solo que son pobretones”…
«Ay nooo pobretones noooo, aguanta un poco»…
«Vamos a vengarnos de él»…
“Que no te noten urgida”…

Tiempo de confesiones. En un segundo todas nos volvemos víctimas y recordamos ese momento de hace 400 años en el que un sujeto nos hizo el fuchi, nos dijo «no», nos dejó plantadas o nos puso el cuerno.

“Yo iba a la universidad cuando…”

Una copa de vino, una taza de café, o toneladas de helado y bocaditos amenizan este tipo de reuniones.

Amo a mis congéneres, en especial las que entienden de verdad el significado de la solidaridad.

Me encanta tener memoria. Olvidar y dejar ir…NUNCA.

PD: Y ustedes señoras y señores…¿ya les fallan los recuerdos?…

LA BENDITA SOLEDAD

De pronto, todos empezamos a sacar conjeturas. «Estaba muy solo», «no vivía con nadie», «no era muy social», «siempre fue distinto». La muerte de un compañero me motiva a escribir estas líneas.

Por alguna extraña razón, la mayoría de los seres humanos ven la mal llamada «soledad» como una «enfermedad maldita».

La realidad del caso es que muchas personas eligen estar, vivir, andar y manifestarse SOLOS.

La soledad, la reticencia a la compañía, las «ganas» de no querer dirigirle la palabra a nadie no te hacen particularmente raro, simplemente quizá un incomprendido.

«No se casó», «no tuvo hijos», «no tenía mujer, ni pareja»… ¿Y? ¿Cual es el bendito problema? ¿Porqué nos cuesta tanto entender que haya gente incapacitada para convivir con alguien? ¿Lo hace eso un inadaptado? Quizá sea ha adaptado y muy bien a estar consigo.

No todos queremos compartir la cama con otro sujeto, no todos queremos compartir la televisión, los platos, el baño. Muchos no queremos preguntarle a nadie de qué color pintar las paredes o qué se va a preparar para cenar (si es que quieres preparar algo para que otro coma). En casos de divorciados pues la cosa aprieta. Ya viviste esa etapa, ya pasaste esos dramas, ya pasó ese tiempo.

Tal ve ya lo quisimos y lo tuvimos en algún momento pero ahora ya no queremos…y está bien.

¡Dejemos de compadecer al solitario!

A veces, la mejor compañía resulta ser UNO MISMO…y es que, también a veces…no me aguanto ni yo…

UN PEQUEÑO RESBALÓN

¿Por qué niegas que fuiste su novio? le pregunté a un buen amigo mío que suele negar a todas sus parejas.

“Porque no lo fue. No tuve nada que ver con ella”. Lo simpático del caso es que personas que los conocen a ambos, aseguran que fueron pareja durante varios meses y que terminaron porque él la cachó con otro. “Que no, ya te dije que esa mujer no fue nada mío”.

El caso de mi amigo no es único. En múltiples ocasiones he escuchado a hombres y mujeres desmentir que tuvieron un romance con determinada persona…incluyéndome.

Recuerdo la tarde en que mi madre, entusiasmada porque yo había tenido tun nuevo galán después de mi divorcio me dijo:

“A ver, enséñame la foto”. Con todo el dolor de mi alma le mostré mi celular.

La cara de mi mamá lo dijo todo, pero quiso agregar unas crueles palabras veracruzanas. Si no hablaba, juro que le habrían salido subtítulos.

“Alaaaaa madreeeee, pasuuuu mechaaaa Diana”…

Tragué saliva.

“¿Está muy feo?”….

“¡Como pegarle a Cristo en semana santa! viejo, feo y lampiño ay nooooooo!”

Casi casi le arranqué el teléfono de las manos intentando esconder mi “desliz”.

“Bueno mamá, ¡Juro que ya no es nada mío! Pero además yo tampoco estoy tan chula, digo…tengo unos cuantos defectillos”…

“¿Y eso te da derecho a empeorar la situación? Mira mi’ja, contigo, ¡Hasta bonito se veía esta cocha horrorosaaaaaaaa! ¡Niégaloooo como San Pedro a Jesús!”

La risa nos atacó.

Efectivamente, todos tenemos en la vida, un pequeño resbalón….

PD: O varios….la merde….

EL MAL QUERIDO

“No te han querido ‘bien sabroso’” le dije en broma hace poco a un amigo mío. Y en realidad estoy convencida que es así. Creo firmemente que, aunque a hombres y mujeres nos hace bien una buena pareja, en el varón la cosa se pone digamos que “de mayor necesidad”.


En varias ocasiones me he sorprendido ante las decisiones tomadas por amigos que no cuentan con una mujer. Pareciera que el sentido común, por cierto, el menos común de los sentidos, simplemente los abandonara. No quiero sonar particularmente feminista, pero creo que quizá por esa conexión con la figura materna siempre parecieran necesitar de una mano femenina…para todo. Nosotras nos las arreglamos solas bastante bien…pero ellos como que no.

En algún tiempo pensé que solo les pasaba a los hombres mexicanos, me jacto de conocerlos bien, pero, he descubierto que todos padecen del mismo mal…en realidad del mismo bien: una buena mujer que de verdad los quiera y los impulse a crecer en todos los planos de su vida. Eso de que “detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer” tiene mucho de razón. Y efectivamente se trata de estar atrás.

He tenido la suerte de conocer a hombres con mucho, muchísimo talento. Escritores, periodistas, cineastas, empresarios, doctores, abogados, artistas y honestamente su éxito radica en la pareja que supieron escoger. Generalmente estas mujeres han dedicado su tiempo y esfuerzo en hacer crecer a su pareja.

-“Yo no sería nadie sin ella”, -“Es mi inspiración”, -“Mi mejor crítica”, -“Mi mano derecha”, -“Tiene toda mi confianza”, -“Ella me maneja la agenda”, -“Me quiere”.

Mi espíritu reporteril me ha llevado a preguntarles sobre ese segundo “yo” a caballeros talentosísimos. Siempre me ha dado curiosidad en quien recae su genialidad y por lo general tiene nombre de mujer.

Recuerdo particularmente la anécdota que me contó Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito” en referencia a su mujer, Florinda Meza.

“Imagínate como ha podido quererme que renunció a la maternidad. Es la magia detrás de lo que escribo”.

Yo era una jovencita cuando lo entrevisté y sus palabras me han acompañado a lo largo de mi vida. Me gusta pensar en aquel que reconoce y valora el amor de su mujer.

Pero no todos tienen la buena fortuna de que una mujer los quiera “bien”. He conocido a hombres brillantes que no hacen mucho más porque les ha faltado quien los ame de verdad. A muchas, les es más fácil recibir o simplemente eso de buscar el éxito ajeno no se les da, o simplemente algunos señores tampoco lo merecen.

La cosa y el caso es que, si tienes la dicha de que una mujer te ame y te impulse, APRENDE. Si no la tienes, BUSCA y si la perdiste RENUEVATE.

A mis congéneres no tengo que decirles nada. Detrás de cada gran mujer, está ella misma… (acompañada o no de un caballero)….